El ciberbullying es una nueva forma de acoso que se vale de las nuevas tecnologías de la comunicación para producir el acoso en las víctimas.
El ciberbullying es un fenómeno silencioso, pero que produce graves consecuencias en
las víctimas y los que le rodean, y que suele escaparse a las formas tradicionales de observación y detección, pero no por eso es menos dañino que el bullying tradicional.
las víctimas y los que le rodean, y que suele escaparse a las formas tradicionales de observación y detección, pero no por eso es menos dañino que el bullying tradicional.
Internet y las redes sociales se han colado en nuestras vidas a una velocidad de vértigo, debido en gran parte a la enorme oferta de información y recursos que ofrece. Los adultos lo usamos a diario, pero los niños y adolescentes lo usan además de forma natural, ya que han nacido con ello.
Dentro del bullying o acoso escolar, en los últimos tiempos y debido a la incorporación de las nuevas tecnologías a la vida diaria, ha nacido el ciberbullying. Esto que a priori suena a demasiada ciencia-ficción, tiene poco de ello y es una triste realidad en nuestros días.
Características principales del ciberbullying
Los principales referentes de esta nueva forma de acoso, tanto escolar como general, son los siguientes:
Anonimato: en muchas ocasiones el ciberbullying facilita el anonimato del acosador o acosadores. El acosador no solo tiene facilidad para esconderse, también tiene facilidad para engañar a la víctima acerca de quién le está acosando. Aunque no debemos engañarnos, en la mayoría de los casos de ciberbullying, el acosador es alguien cercano a la víctima.
Repetición: las nuevas tecnologías facilitan al agresor que puede acosar a su víctima en repetidas ocasiones, incluso aunque el contenido del acoso en sí sea único, puede convertirlo en reiterativo utilizando distintos medios como el móvil, el correo electrónico, las redes sociales… Ejemplo, un vídeo que compromete a la víctima, puede subirlo a distintos medios para que lo vea más gente, chantajearle, etc.
Protagonistas del ciberbullying: las personas que intervienen en un proceso de ciberbullying pueden desempeñar distintos roles:
Víctima: quien sufre el acoso
Reforzador: el que estimula la agresión favoreciéndola
Ayudante: ayuda al agresor materialmente a cometer el acoso
Defensor: intenta ayudar a la víctima a librarse del acoso
Tipos de ciberbullying: existen muchas tipos y variantes de acoso utilizando las nuevas tecnologías. Por resumirlos los dividimos en tres grupos:
Exclusión: se pretende marginar a la víctima de determinados entornos como pueden ser chats, redes sociales, foros… y hacer expansiva dicha exclusión.
Hostigamiento: fundamentalmente la pretensión es humillar a la víctima, a través del envío de vídeos o imágenes que le dañen, comentarios, sms…
Manipulación: se tergiversa información relativa a la víctima y se difunde para dañar a la víctima.
Medios utilizados: los más utilizados son los ordenadores, móviles, consolas… utilizando canales como Internet, mensajería, redes sociales, aplicaciones para móvil, etc.
http://bullying-acoso.com/que-es-el-ciberbullying/
Además de los procesos
sociales, emocionales y cognitivos del bullying presencial, en el ciberacoso se
añaden:
http://bullying-acoso.com/que-es-el-ciberbullying/
¿Por qué ocurre el
ciberbullying o ciberacoso?
En el plano interpersonal
Hablamos de la relación
en la que participan maltratador, víctima y cómplices. Entran en juego:
El ejercicio del poder:
situándonos ante una relación de Dominio (abuso de poder) y sumisión
(inferioridad de la víctima). Existe una menor posibilidad de escape por parte
de la víctima y mayor anonimato del agresor.
El nivel de seguridad
donde destacamos: la exposición y la seguridad. Existe un desequilibrio de
seguridad entre la víctima y el agresor. El entorno virtual del ciberbulling
permite que el nivel de exposición del agresor al atacar sea menor y sitúa a a
víctima en el extremo de máxima accesibilidad. El ciberagresor cuenta con la
ventaja de que el cálculo costes-beneficios es óptimo.
El grado de control:
Distancia y vulnerabilidad. Efecto denominado de “chicle” en el que la víctima
muchas veces no sabe quién es el agresor y alimentan una relación disfuncional.
Asimismo, el atacante en el ciberbullying suele ser un sujeto del entorno de la
víctima, incluso cercano a ella.
EN EL PLANO INTRAPERSONAL
Además de los procesos
sociales, emocionales y cognitivos del bullying presencial, en el ciberacoso se
añaden:
A NIVEL EMOCIONAL:
En el agresor se produce
un efecto desinhibidor favorecido por la sensación de distancia y supuesto
anonimato. Veamos las variables emocionales de riesgo para el desarrollo de la
personalidad en infancia y adolescencia:
Ausencia de feedback:
carece de elementos para la autocorrección y autorregulación
Falta de empatía: no se
cuenta con las reacciones emocionales de la víctima.
Resistencia a la
frustración: se obtiene lo que se quiere cuando uno lo quiere, sin resistencias
ni feedback.
En la víctima con el
ciberbullying se agrava el sufrimiento y la inseguridad por la falta de
previsión de los ataques, generalizándose su ansiedad anticipatoria, estrés y
depresión. Hay un gran riesgo de que la víctima caiga en una indefensión
aprendida (percepción de que independientemente de los que haga, los resultados
serán negativos)
A NIVEL COGNITVO
Se debe mantener un
equilibrio entre el plano fantástico y el real. De lo contrario, pueden surgir
los siguientes riesgos:
Riesgo de
despersonalización y cosificación: viendo a los sujetos como objetos
manipulables
Confusión
realidad-fantasía
Distorsión cognitiva:
ilusión de invisibilidad en el ciberespacio.
Normalización de la
agresión: la falta de consecuencias de las acciones negativas puede provocar
que la conducta agresiva se perciba como un medio efectivo para conseguir
objetivos
En la víctima: confusión
y desorientación sobre el origen de lo que le sucede y dificultad en la toma de
decisiones para resolver el problema. Tampoco sabe por qué le sucede, lo cual
sumado al posible anonimato del agresor, puede provocar cierta parálisis a la
hora de actuar.
A NIVEL SOCIAL
Déficit en las claves
sociales de control: por la ausencia de juicio de los otros, ausencia de
autoevaluación, tendencia a racionalizar y justificar las actuaciones; las
figuras de autoridad moral (profesores, padres y madres) que harían de guía de
corrección, no suelen estar presentes.
Riesgos ligados a una
socialización on line predominante
EN EL PLANO INTRAGRUPAL
(DENTRO DEL GRUPO)
¿Por qué los testigos no
ayudan a la víctima?
Identidad grupal frente
identidad individual: la afiliación y pertenencia a una red, foro o grupo
social favorece el sentido de colectividad. Facilita la “unanimidad” y
dificulta la “contestación” ante un ataque o abuso.
Menos implicación de los
testigos: los espectadores del maltrato virtual se sienten menos llamados a
intervenir en el ciberbullying que en el bullying presencial ya que también
sienten el efecto de invisibilidad
PLANO CONTEXTUAL ¿DÓNDE
SE PRODUCE EL MALTRATO?
En el bullying son los
que presencian el ataque quienes constituyen la AUDIENCIA. En el ciberbullying
la audiencia se extiende más allá, llegando incluso a desconocidos. La extensión
de la audiencia agranda el daño de la víctima.
Permanencia: la duración
de las agresiones es más extensas en el ciberbullying, pudiendo quedar de forma
permanente en la web.
Grado de control y
acompañamiento: en ocasiones los adultos no realizan un acompañamiento
suficiente, sobre todo en el inicio y familiarización de los más pequeños con
los medios virtuales.




Comentarios
Publicar un comentario